domingo, 14 de mayo de 2017

Origen de Dar el coñazo.

Se dice dar el coñazo cuando se insiste mucho en algo hasta provocar el hartazgo.

Su origen no proviene realmente no proviene del órgano reproductor femenino, sino del término latino conatus (esfuerzo). Es decir, se aludía en esforzarse mucho, persistir, para conseguir algo.


Origen de Esto parece el coño de la Bernarda.

Se dice esto parece el coño de la Bernarda cuando algo ha generado un gran revuelo con mucha gente mezclada en él.

En el Siglo XVI existía una santera llamada Bernarda que vivía en Granada o Ciudad Real, esto no está claro. Parece que su poder residía en curar a las personas o animales tocándose su vagina. Parece que era tal su poder que hasta se hacían peregrinaciones para que curara a las personas enfermas.

Una vez murió, tiempo después fue desenterrada y lo único que quedaba intacto de ella era su ‘santo coño’, por lo que fue llevado hasta la iglesia del pueblo y lo colocaron dentro de una urna de oro para que fuese venerado por todos los peregrinos que hasta allí acudiesen. 


Origen de Manda huevos.

Se dice la expresión manda huevos cuando algo es realmente sorprendente.

En el argot jurídico se utiliza la frase "mandat opus!" que significa "la necesidad obliga". Su sonoridad es muy similar a la expresión en cuestión.


Origen de Dormir la mona.

Se dice dormir la mona cuando se procede a dormir tras beber demasiado.

Esto proviene del Siglo XVI cuando la gente acostumbraba a darle de beber alcohol a los monos sólo para ver cómo reaccionaban.


Origen de Tener más orgullo que don Rodrigo en la horca.

Se dice tener más orgullo que don Rodrigo en la horca cuando alguien se muestra altivo a pesar de estar en un gran apuro.

En la Corte de Felipe III estaba Rodrigo Calderón, una persona muy influyente y ambicioso que se movía cerca de Felipe III. Por sus servicios se le recompensó con diversos títulos nobiliarios (el de marqués de Siete Iglesias y conde de la Oliva de Plasencia). Pero había una persona en la corte que estuvo en su contra y ésta era nada menos que la reina consorte Margarita de Austria-Estiria.

Su origen proviene de un hecho histórico que tuvo lugar en la plaza Mayor de Madrid el 21 de octubre de 1621, día en el que don Rodrigo Calderón de Aranda, noble e influyente hombre de la Corte de Felipe III fue llevado al cadalso para ser ejecutado (aunque por su condición de noble murió degollado y no ahorcado).

Cabe destacar que tras el fallecimiento de la esposa del rey, en 1611, durante el parto de su octavo hijo hubo quien aseguró que Rodrigo Calderón había utilizado la ‘brujería’ para provocarle la muerte.

Fue apresado en 1619 acusado de complot, corrupción y de estar detrás de algunos asesinatos. Su amistad con el rey hizo que se mantuviera con vida en presidio pero en cuanto falleció Felipe III, en 1621, una de las primeras medidas tomadas por su sucesor fue mandar ejecutar a Rodrigo Calderón de Aranda.

Cuando fue llevado al cadalso el 21 de octubre de 1621 lo hizo con absoluta altivez y allí falleció tras ser degollado (a pesar de que la expresión habla de la horca).

Se va a ajusticiar a este insensato por decir que la tortilla española no debe tener cebolla.

Origen de Vestirse de lagarterana.

Lagartera es un pueblo de Toledo (España). Vestirse de lagarterana es vestirse de algo que no se es, es decir, disfrazarse. Además el traje típico de lagarterana es un traje bastante recargado.

Más cargada que una tienda de los chinos.

Origen de Guillotina.

La guillotina era la máquina de decapitación inventada durante la Revolución Francesa para matar a los nobles y demás gentes ante la mirada de todos los curiosos.

Un cirujano francés, Joseph Ignace Guillotin, inventó el actual artefacto ya que lo consideraba más humanitario que los métodos empleados en aquel entonces para acabar con la vida del reo. 


Origen de Estar más perdido que el barco del arroz.

Se dice estar más perdido que el barco del arroz de algo de lo que no hay ni rastro.

Parece ser que esta expresión tiene varios orígenes. El más famoso es:

Tras la victoria del bando franquista en la Guerra Civil española, la población estaba muy apurada ya que apenas había comida. Como medida humanitaria y propagandística, el dictador argentino Juan Domingo Perón se comprometió a mandar a España un barco cargado de arroz (el Alcatraz) para soliviantar la necesidad de la gente. Este barco nunca llegó.

Parece que el barco del arroz se topó con otro iceberg.

martes, 2 de mayo de 2017

Origen de Hacer el agosto.

Se dice hacer el agosto cuando se obtiene un gran beneficio de un negocio.

Este dicho viene del medio rural ya que es en la época veraniega cuando se recogen los cereales, las aceitunas, uvas y otros frutos que dan muchos beneficios su venta. De hecho, antiguamente se decía "hacer su agosto y su vendimia", tal vez por reminiscencia de un viejo refrán que sentenciaba: "Agosto y vendimia no es cada día, y sí cada año, unos con provecho y otros con daño".


Origen de Dejar en la estacada.

Se dice dejar en la estacada cuando se deja sin ayudar a alguien en una mala situación.

Procede de los obstáculos hechos con estacas afiladas que se colocaban para impedir el avance de sobre las líneas enemigas. La infantería usaba estos obstáculos para frenar en seco a la caballería.

Nada, que La Puri se me ha perdido. Quedamos a las 3 de la tarde y aún no ha venido... La esperaré un par de horas más a ver si viene, jeje.

Origen de Ir de punta en blanco.

Se dice ir de punta en blanco cuando se va perfectamente arreglado.

En la Edad Media cuando los caballeros se disponían a ir a la batalla se equipaban con las mejores piezas de su armamento. Las «armas de punta en blanco» eran aquellas afiladas, cortantes y puntiagudas, que estaban compuestas de acero pulido (o bruñido) de tal modo que brillaban al sol, al contrario de las que usaban durante las prácticas y cuyas armas carecían de punta para no dañar al contrincante.


Origen de Se te ve el plumero.

Se dice se te ve el plumero cuando a alguien se le ven sus verdaderas intenciones a pesar de que ha tratado de ocultarlas.

En el Siglo XIX durante las guerras entre absolutistas y liberales, estos últimos crearon una unidad conocida como Milicias Nacionales en defensa del régimen liberal que lucían unos llamativos penachos en sus morriones.

Tras perder la guerra y ser disuelta en 1820 por los absolutistas, se comenzó a emplear esta expresión para señalar a los liberales ocultos.


Origen de Romper una lanza.

Se dice romper una lanza cuando se defiende a alguien de una injuria o deshonor.

En la Edad Media era frecuente el recurrir a las justas (enfrentarse a caballo con lanzas dos caballeros) para resolver afrentas de honor o injurias de una persona sobre otra. A pesar de lo dicho no tenían porqué romperse las lanzas de los combatientes en el combate. Muchas veces la persona afectada no era quien se defendía sino otra persona en su lugar.

De aquí el origen de esta expresión.


Origen de Tocar madera.

Se dice tocar madera cuando se quiere ahuyentar a la mala suerte.

Esto tiene origen en el cristianismo y es que al Cristo crucificado se labraba en madera y tocarlo creían que ahuyentaba la mala suerte.


Origen de Lo que faltaba para el duro.

Se dice lo que faltaba para el duro cuando llega algo inesperado.

Cuando se utilizaban las pesetas, un duro era una moneda de cinco pesetas. Hubo una época en que juntar un dinero era juntar una cantidad importante de dinero, por ello, cuando surgía algún gasto imprevisto se exclamaba con fastidio: "¡lo que faltaba para el duro!" porque quedaba poco para conseguir el duro y no se conseguía.


Origen de Es la pera.

Se dice es la pera de algo que es muy bueno.

Hace cuatro siglos, en Estambul, el centro social y económico de esta urbe se concentró en el barrio de Péra, en la orilla norte del Cuerno de Oro. Conocido hoy como Beyoglu, este lugar era un auténtico mercado de lujo que suministraba a todo el mundo sedas, especias, jabones, perfumes, maderas nobles y otros productos exóticos. De los artículos procedentes de este barrio, pronto se empezó a decir que "eran la pera".


Origen de Convidado de piedra.

Se dice convidado de piedra de aquel que, en una reunión, no interviene o es ignorado.

Esta expresión proviene de la obra de teatro El Burlado de Sevilla (Tirso de Molina). En ella, su protagonista, Don Juan Tenorio, mujeriego ilustre, es informado de que Ana es una mujer de gran belleza y él quiere gozarla. Valiéndose de una artimaña lo consigue pero es descubierto por el padre de ésta, don Gonzalo. 

Éste le reta en duelo y es matado por Don Juan.


Don Juan vuelve a Sevilla, donde se topa con la tumba de don Gonzalo y se burla del difunto, invitándole a cenar. Sin embargo, la estatua de éste llega a la cita (el convidado de piedra) cuando realmente no se esperaba.

De aquí viene esta expresión.

Esta imagen me ha salido en Google al buscar convidado de piedra...